La Videncia

Todo lo que debes saber si quieres ser vidente – tú puedes lograrlo

Vidente – ¿se nace o se hace?

Responder esta pregunta es muy sencillo: ambas. Muchos videntes han nacido con las facultades a flor de piel y estas se han manifestado en ellos desde que comenzaron a hablar. Estamos hablando de estos niños que sorprenden a sus familias diciendo que sucederá un hecho que, en el momento en el que lo anuncian, suena como un total disparate, pero que en pocos días se hace realidad.

Sin embargo, si creías que la única forma de ser vidente era que la Naturaleza te obsequiara con el don, estás muy equivocado. La videncia es una facultad entrenable, por lo que podemos apelar a nuestra constancia para lograrlo. ¿Quieres saber cómo? A continuación te damos todos los pasos.

Pasos para convertirte en vidente

  • Meditación: la meditación es el primer paso hacia lograr la videncia que deseas. Existen muchas formas de hacerla, solo tienes que encontrar aquella con la que te sientas más identificado y practicarla. Lo mejor es familiarizarse con un modo de meditación hasta que la conviertas en algo mecánico, pero siempre siéntela en tu consciencia y en tu corazón. Recuerda de hacerla diariamente y de seguir todas las indicaciones que el método te indique.

 

  • Práctica diaria: todos los días concéntrate en tratar de adivinar lo que vendrá. Por ejemplo, cuando suene tu teléfono, predice quién te está llamando antes de mirar en la pantalla; identifica el nombre de la próxima persona que te llamará y anticípate a las respuestas que te dará la persona con quien estás hablando, entre muchas otras cosas. Lo importante es que pongas a tu mente en estado de alerta para que te diga lo que pasará.

 

  • Sueños premonitorios: antes de dormir, piensa profundamente en una situación que estés intentando resolver. Permite que tu mente penetre en ella y navegue por todas sus posibilidades. Decide cuándo salir de ese estado de consciencia y disponte para dormir. En la mañana, intenta recordar si tus sueños te han anticipado algo o te han dado alguna solución a lo que está ocurriendo.

 

  • Oráculos: familiarízate con oráculos tales como las cartas de Tarot, las runas, el péndulo y todas aquellas a las que puedas acceder. Lo importante cuando las tengas en tus manos, es ir más allá del significado que los textos te dicen. Deja que cada elemento te hable y te transmita su esencia.

¿Para qué ser vidente?

Cada vez que hagamos algo para incrementar nuestra videncia, es muy importante tener presente para qué lo estamos intentando.

La videncia nunca puede tener un fin meramente lucrativo, lo cual no significa que no puedas cobrar por una sesión de Tarot, runas o de un estudio de videncia propiamente dicho. Sin embargo, debes tener siempre presente que el propósito es ayudar a los demás, no convertirte en millonario.

Por esta razón es que no está universalmente “permitido” que un vidente utilice sus facultades para saber qué número saldrá a la lotería. No se trata de caer en la pobreza, pero tampoco de utilizar un don que nos es dado por el universo, para llenarnos los bolsillos.